Con la ola de calor, todos queremos lanzarnos al agua, pero cuidado, no de cualquier manera. Para bañarse con seguridad en las playas de Las Landas este verano, es importante respetar algunas reglas sencillas.
Priorizar las playas vigiladas
Para bañarse con seguridad en las playas, ¡es imprescindible estar atento! La primera regla es respetar SIEMPRE las zonas de baño vigiladas por los socorristas. En caso de incidente, la intervención de los equipos de rescate es más rápida.
No presumir de sus fuerzas
No bañarse solo, no alejarse de la playa y no sobreestimar las capacidades físicas. Si no ha hecho deporte en mucho tiempo, no se esfuerce. Tenga en cuenta que es más difícil nadar en el mar que en una piscina.
Desconfiar de las corrientes y las bañeras
Una baïne es una piscina natural formada por las corrientes marinas entre la costa y un banco de arena. Muy frecuentes en el litoral de Las Landas, las baïnes son particularmente peligrosas y a menudo invisibles. Pueden arrastrar a los bañistas no advertidos hacia el mar. Con la marea alta, también hay que desconfiar de los "shore-break", esas olas de orilla muy potentes (aunque apreciadas por los surfistas) que rompen cerca de la orilla en muy poca agua. Para escapar de ellas, hay que sumergirse en la ola y salir por detrás.
En cualquier caso, antes de lanzarse al agua, es imprescindible bañarse en las zonas vigiladas y/o consultar el color de las banderas instaladas en las playas.
Conocer el color de las banderas en la playa
Los banderines de colores izados en las playas de Las Landas le alertan sobre la ausencia o la naturaleza del peligro según el estado del mar.
- Bandera verde: baño vigilado, sin peligro aparente.
- Bandera amarilla: baño vigilado, con peligro limitado.
- Bandera roja: peligro, baño prohibido.
- Bandera roja y amarilla: baño vigilado únicamente durante el horario de apertura del puesto de socorro.
- Bandera violeta: baño prohibido, agua contaminada o presencia de especies acuáticas peligrosas (como las medusas).
- Bandera negra y blanca a cuadros: zona de prácticas acuáticas y náuticas (ej.: el surf), el baño no está prohibido, pero sí muy desaconsejado.
Evitar la hidrocución
La hidrocución es la reacción del cuerpo a un brusco cambio de temperatura, un choque térmico puede provocar una pérdida de conocimiento y, por tanto, un ahogamiento. Para evitar la hidrocución, se aconseja entrar en el agua progresivamente, sobre todo después de una exposición prolongada al sol. Mójese la nuca, la cabeza, los brazos y luego el torso para acostumbrar su cuerpo a la temperatura del agua. Evite también bañarse después de haber bebido alcohol en exceso o después de una comida demasiado copiosa (priorice las comidas ligeras).
Protegerse del sol
¡Quien dice playa, dice quemadura solar! Evite exponerse al sol entre las 12:00 y las 16:00, que es cuando los rayos ultravioleta son más fuertes. Para protegerse bien de los rayos UV en condiciones muy expuestas, nunca hay que escatimar en la crema solar, con un índice de protección de 30, o incluso de 50 en función de su tipo de piel. Se recomienda renovar la aplicación cada 2 horas y después de cada baño.
Una exposición demasiado larga al sol también podría provocar una insolación. Protéjase llevando un sombrero de ala ancha que proteja mejor la nuca, un gorro, una gorra con visera o resguárdese bajo una sombrilla. Por último, un consejo evidente, pero que siempre hay que recordar: hidrátese abundantemente.
Si va a la playa con niños
No deje nunca a sus hijos sin vigilancia, ni siquiera en la orilla. Si los más pequeños aún no saben nadar bien, los manguitos hinchables les ayudarán a flotar en la superficie del agua, bajo su vigilancia, por supuesto. Para mayor seguridad, vuelva a inflarlos antes de cada baño.
Precaución en el agua, pero también en la arena. Cada año, miles de niños se pierden en las playas. Por lo tanto, piense en equipar a sus hijos con una pulsera de identificación con su nombre y su número de teléfono, para que los socorristas puedan devolvérselo.
Por último, proteja la piel de sus hijos del sol. Son más vulnerables a los rayos UV que los adultos. Los niños menores de 3 años nunca deben exponerse directamente al sol. Es imprescindible llevar un sombrero, un gorro y una camiseta que se pueda usar en el agua, para que el niño esté constantemente protegido. La tienda de playa anti-UV también es una excelente manera de proteger a los niños pequeños.